Llanto a raudales de las hijas, una habitación de convalecencia en malas condiciones y el inverosímil episodio de la “jueza actriz”: el primer juicio por la muerte de Diego Maradona, anulado en mayo de 2025, dejó imágenes fuertes, conmovedoras y, en ocasiones, insólitas.
El ícono del fútbol argentino murió a los 60 años, el 25 de noviembre de 2020, a causa de una crisis cardiorrespiratoria, tras varias horas de agonía en su cama en una residencia privada en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde se recuperaba de una neurocirugía.
A continuación, los momentos más destacados de ese proceso, anulado por el escándalo que involucró a una de las juezas, en momentos en que un tribunal se dispone a evaluar nuevamente, desde este martes, la responsabilidad del equipo médico que atendía al “Diez”.
El olor, el horror
Familiares, médicos y testigos describieron durante el juicio el estado deplorable de la residencia donde transcurrió la convalecencia de Maradona.
“La casa estaba muy sucia, muy desordenada, especialmente el cuarto. No había ningún tipo de orden o limpieza, al menos básica, para una persona recién operada”, declaró Colin Campbell, un médico vecino que acudió a asistirlo poco antes de la llegada de la ambulancia.
“Donde estaba Diego había olor a orina y a materia fecal. Por eso ese día le dije que se bañara y se afeitara”, testificó entre sollozos Verónica Ojeda, expareja y madre de uno de sus hijos, al recordar la última vez que lo vio, dos días antes de su muerte.
Los testigos también señalaron la falta de condiciones para una internación domiciliaria.
“No vi elementos médicos en la habitación. No había sueros, que creo que son básicos en una internación domiciliaria”, dijo Lucas Farías, subcomisario de la policía bonaerense.
Juan Carlos Pinto, otro médico que llegó con la primera ambulancia, aseguró que “no había nada que pudiera ayudar a una reanimación”: ni oxígeno ni desfibrilador.
En síntesis, “un teatro del horror”, resumió el fiscal Patricio Ferrari.
Lágrimas
Desde el primer día del juicio, Dalma y Gianinna Maradona no pudieron contener la emoción. Ambas ocultaron el rostro entre las manos cuando el fiscal Ferrari exhibió una impactante imagen.
En la foto se veía al ídolo muerto en su cama, con el abdomen visiblemente hinchado. “¡Así murió Maradona!”, exclamó el fiscal, al considerar que era imposible que el equipo médico no advirtiera su estado.
La emoción volvió a dominar la sala en otros momentos. Gianinna declaró durante casi siete horas, con interrupciones por el llanto, y cuestionó la falta de información sobre la salud de su padre.
La internación, sostuvo, “fue una puesta en escena, una obra de teatro que nos montaron para seguir con lo que ellos buscaban: mantenerlo en un lugar oscuro, feo y solo”.
Dalma, por su parte, lamentó haber confiado en los médicos cuando aseguraban que la internación domiciliaria era suficiente. “Nos engañaron de la manera más cruel”, dijo entre lágrimas.
El documental del escándalo
Tras más de dos meses y medio de juicio y más de 20 audiencias, la revelación de que una de las juezas del tribunal, Julieta Makintach, participaba en una miniserie documental sobre el proceso desató un escándalo en Argentina con repercusiones internacionales.
Durante la audiencia en la que se decidió apartarla, la fiscalía proyectó el tráiler del documental, incautado en allanamientos. El material combinaba entrevistas a la magistrada, imágenes de ella en tribunales y archivo sobre la muerte de Maradona.
La serie iba a titularse “Justicia divina” y contaría con seis episodios de 30 minutos.
El proceso fue anulado en mayo por este motivo y Makintach fue destituida en noviembre tras un juicio político.
“Ni mi hermana ni yo lo podíamos creer”, dijo Dalma en una entrevista con la emisora Urbana Play en marzo.